¿Cómo han evolucionado los dispositivos de alargamiento del pene?

Los dispositivos de alargamiento de pene a lo largo de la historia han sido de los más diversos, pero sólo hay uno que funciona de forma probada.

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Desde la antigüedad el hombre ha tenido una permanente preocupación, tener un pene con buen tamaño para dar placer a su pareja. Durante muchos años, se pensó que era imposible hacer que el pene aumentase de tamaño, pero comenzaron a aparecer los primeros métodos que prometían dar resultados en poco tiempo.

El primer método del que se tiene conocimiento es hoy muy peligroso y no recomendable. Las tribus antiguas se colgaban pesos en el pene que se suponía que iban a alargarlo. Lo que producía era un desgarramiento de los tejidos y problemas secundarios graves (cáncer de próstata, rotura de las células, imposibilidad de erección…). La tracción que se aplica en el pene debe ser controlada y medida para evitar el desgarro pélvico.

Después se pensó que si se ejercitaba la musculatura del pene se conseguiría un fortalecimiento y alargamiento del mismo. Pero, luego se supo, que el pene no consta de músculo, se tratan de vasos y capilares que se llenan de sangre al producir la erección. Por lo tanto, por mucho que se quiera ejercitar el pene mediante la masturbación, es totalmente inútil.

Múltiples pastillas y cremas que prometían resultados en pocas semanas llenaron las farmacias. Por desgracia ninguna había sido testada con anterioridad y tuvieron que suspender más del 60% de esos tratamientos milagrosos. Estás píldoras si se tomaban de forma oral podían producir daños en el hígado y la próstata. Las hormonas no tienen nada que ver con el crecimiento del pene, lo que producen es un desplazamiento de la sangre por momentos debido a la testosterona. Esto no es una solución duradera y fue un grave problema para aquellos que pusieron sus esperanzas en estos métodos, sufriendo cambios de humor e impulsos descontrolados. También aparecieron inyecciones que llevaron a muchos hombres a contraer traumas para el resto de sus vidas. Los penes se llenaron de heridas y no se vieron resultados probados.

Internet revolucionó la venta de productos de alargamiento de pene.

Con la llegada de Internet apareció la bomba para agrandar el pene. Con bastantes contraindicaciones peligrosas pero vendido hasta la saciedad. Consistía en un tarro que hacía vacío sobre el pene y prometía un aumento del mismo. El problema es que al hacer vacío los capilares y venas sufrían en exceso y se dieron casos de derrames, hematomas, deformidad del pene e incluso impotencia prematura. Todo eso llevó a muchos hombres sanos a tener que realizar operaciones horribles e injustificadas. Además, lo más asombroso es que los resultados desaparecen una hora después de la succión, por lo que no merece la pena sufrir ese gran riesgo.

Las intervenciones quirúrgicas también tienen su lado oscuro. No todas las operaciones generaban el resultado deseado y podían causar distorsión – curvatura del pene, disfunción eréctil o problemas de próstata. Además de una recuperación dolorosa y larga, cuando el paciente no veía los resultados prometidos y además, sentía como su virilidad iba disminuyendo cada vez más con la intervención.

Hoy sabemos que el mejor método es el de los alargadores de pene.

Los alargadores de pene son un método que funciona por tracción. Esa tracción hace que las células se separen y como consecuencia, creen otras nuevas entre ellas. Eso, a lo largo de los meses y un uso continuado, produce un alargamiento natural del pene. Los hay para todos los tipos y tamaños. También para el motivo que quieras resolver como problemas adicional. Puede ser que tengas problemas con la potencia, o con los músculos pélvicos, todo depende del tipo de alargador que decidas usar.

Uno de los más revolucionarios del mercado son los alargadores de pene Andropenis mini, están recomendados para aquellas personas que no sólo quieren aumentar el grosor o corregir la curvatura (enfermedad de Peyronie), sino que tienen un pene inferior a los ocho centímetros. En ese caso, Andropenis mini se adapta a tu tamaño y lo tensiona lo suficiente como para empieces a notar los resultados. Puedes llegar a aumentar cuatro centímetros de largo y uno y medio de ancho en tan solo cuatro semanas de tratamiento constante. Hace falta paciencia pero ya nunca vuelve hacía atrás, una vez que se ha alargado es permanente. Este producto es recomendado por médicos, tiene un 97,5% de éxito entre los hombres, se puede llevar sin ser visible bajo la ropa diaria y cuenta con garantía de uso. No tiene ningún tipo de efecto secundario, algo que la gran mayoría de los alargadores de pene milagros no pueden decir.

Recuerda siempre buscar aquellos métodos que sean probados médicamente, que tengan garantías y que no vayan a causar disfunciones ni efectos secundarios. Tener un pene sano y una salud general es más importante que seguir aquellas modas que nos dicen que todo se consigue de forma fácil. Piensa en tus necesidades, en tu tipo de pene, en si tienes curvatura de pene o no y elige el más adecuado para ti.