Posturas de yoga para mejorar la circulación

La mala circulación de la sangre puede causar comunes trastornos para nuestro cuerpo. Por ello, se aconseja la práctica de ejercicio como son ciertas posturas de yoga para mejorar la circulación.

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La mala circulación de la sangre puede causar comunes trastornos para nuestro cuerpo, entre ellos, retención de líquidos e hinchazón de las extremidades. En la mayoría de los casos, tener este problema no depende de nosotros, quedando fuera de nuestro control. Sin embargo, existen diferentes formas para mejorar la circulación sanguínea con ejercicio. Una de las prácticas más recomendadas son las posturas de yoga.

Por si ya fueran pocos los beneficios del yoga - relajación, flexibilidad, tonificación o aumento de energía, entre otros - , esta milenaria disciplina es también una de los mejores métodos terapéuticos para lograr un mayor bienestar para nuestro organismo, facilitando la fluidez de la sangre y ayudando a nuestro corazón a bombear de forma más saludable.

Entre los casos más habituales de un empeoramiento de la circulación sanguínea es durante el embarazo. Etapa de la vida de la mujer en la que se recomienda utilizar medios de compresión, crema para evitar las varices y realizar ejercicios de yoga a diario, conjunto que favorece el alivio los síntomas de inflamación de tobillos y pies.

Del mismo modo, es una de las mejores prácticas para aquellas personas que sufren a menudo de este problema y todavía no han encontrado el deporte ideal para ellas. Es por ello que, con este artículos, os presentamos las mejores posturas de yoga para mejorar y favorecer la circulación de la sangre.

1Postura del loto

Siéntate con las piernas cruzadas en el suelo. Permanece en esta posición durante un minuto más o menos y practica la respiración profunda para relajarte. A continuación inhala y exhala e intenta concentrarte en tan solo el hecho de respirar, sin pensar en nada más. Intenta no estar mucho tiempo en esta postura, puesto que cruzar las piernas durante demasiado tiempo puede no favorecer a la circulación. Sin embargo, es el principal ejercicio para adentrarnos en el mundo del yoga de forma eficiente.

2. Postura de la montaña

Ponte de pie, con los pies justo debajo de las caderas, brazos a los lados y columna totalmente recta. Imagina que tu columna vertebral crece puede estirarse hacia arriba, tirando de tu cuerpo de forma firme y fuerte. Levanta todos los dedos de los pies y deja que se abran como un abanico, y a continuación apóyalos de nuevo en el suelo. Acompaña estos movimiento de una respiración profunda durante al menos un minuto.

3. Postura de la silla

Una vez finalizado el ejercicio de la postura de la montaña, dobla tus rodillas hasta aparentar que estuvieras sentada en una silla, como bien el nombre de esta postura indica. A modo de sentadillas, haciendo fuerza con piernas y glúteos y levantando los brazos por encima de la cabeza, mantente es esa posición durante 10 respiraciones profundas.

4. Postura del guerrero II

Vuelve a ponerte de pie, en el modo de la postura de la montaña, y salta hasta que tus pies queden separados a aproximadamente un metro de distancia. Levanta los brazos en paralelos al suelo, con las palmas hacia abajo, y gira la cabeza hacia la izquierda. Por último, gira el pie derecho ligeramente a la derecha y con el pie izquierdo dibuja un ángulo de 90 grados (estirado). Alinea el talón izquierdo con el talón derecho, y flexiona la pierna derecha delantera. Mantén esta posición durante 10 respiraciones profundas, y luego repite esta misma operación hacia el lado contrario.

5. Postura del triángulo

Una vez finalizada la postura del guerrero, mantente con ambas piernas abiertas y estiradas mirando al frente. Levanta los brazos en paralelo al suelo e intenta inclinar la parte superior del cuerpo, el tronco, hacia abajo a la derecha - hasta tocar el suelo con el brazo derecho estirado - , y manteniendo el brazo izquierdo hacia arriba.

Si no eres capaz de lograr esta flexibilidad, puedes agarrarte el muslo, la pantorilla o el tobillo con la mano derecha para no perder el equilibrio. Una vez más, mantente en esta posición durante 10 respiraciones profundas y repite con el lado contrario.

6. Postura del perro

Más conocida como la postura del perro mirando hacia abajo, este ejercicio es clave para también mejorar los dolores de espalda. Apoya manos y rodillas en el suelo. A continuación, empuja hacia arriba a través de las palmas y las puntas de los pies, estirando las piernas y levantando los glúteos. Para realizar bien esta postura, deben tener la espalda y piernas rectas. Mantente en esta posición al menos durante 30 segundos.

7. Postura de la estocada

Desde la posición del perro, dirige el pie derecho hacia adelante, colocándolo entre las manos. Arquea la espalda ligeramente y mira hacia el techo, manteniendo las palmas de las manos en el suelo. Mantente en esta postura durante 10 respiraciones profundas y, a continuación, repite dirigiendo tu cuerpo al lado contrario.

8. Postura de la paloma

Arrodíllate y coloca una pierna doblada hacia adelante. Estira la otra pierna hacia atrás. A continuación, coloca las manos en el suelo a ambos lados del cuerpo hasta que logren apoyar la ingle en el suelo. Mantente en esta postura entre 15 a 30 segundos, y repite con la otra pierna.

En caso de no lograr tocar el suelo con la ingle, no fuerces demasiado la ingle e intenta ir poco a poco hasta conseguirlo. Un consejo es alejar el talón de la pierna doblada, levantar la rodilla y contraer el glúteo de la pierna estirada para que no haga palanca, para ir bajando poco a poco.