Tipos de Piel

Identificar qué tipo de piel tenemos es vital para tratar nuestra piel con los productos adecuados y que luzca resplandeciente. Cada producto de la piel está destinado para un tipo de piel distinto distinguiéndose así cuatro grandes grupos de tipos de piel que difieren entre sí por las características que presentan.

Más Productos Para Cuidado de la Piel

Tipo de piel normal.

Este tipo de piel se caracteriza porque la piel luce sana e hidratada con ausencia de brillos y no se siente estirada. El tipo de piel normal va cambiando con la edad, siendo suave y tersa en la infancia, volviéndose más grasosa en la pubertad y resecándose a partir de los treinta. En consecuencia, los productos que debemos aplicar sobre la piel normal irán variando con el paso del tiempo.

Cuando la piel es joven se recomienda el uso de un gel con base de vitaminas A, C y E y una emulsión hidratante para mantener la piel nutrida. También es aconsejable para este tipo de piel el uso de tónicos para calmar la piel y contraer los poros.

Cuando la piel es madura se recomienda el uso de cremas y mascarillas hidratantes con alto poder nutriente y el uso de cremas anti arrugas ya que este tipo de piel tiende a resecarse a medida que se alcanzan edades adultas.

Tipo de piel seca.

La piel seca se caracteriza por una falta de humedad por lo que tiende a agrietarse y a lucir opaca, escamada e irritada.

En las personas con tipo de piel seca el paso de la edad suele ser más visible por lo que se recomienda el uso de cremas con retinol, ácido glicólico y vitaminas que nutran y tensen la piel. Con un tipo de piel seca los desmaquilladores han de ser hidratantes y calmantes y ha de evitarse el uso de jabones que aumenten la sequedad. Además, se recomienda el uso de cremas con filtro solar incorporado elevado ya que los efectos dañinos del sol sobre la piel son más visibles en ente tipo de piel.

Tipo de piel grasa.

La piel grasa se caracteriza por la aparición de brillos y obstrucción de los poros como consecuencia de una producción de grasa en exceso. La ventaja de tener este tipo de piel es que los signos de la edad aparecen con mayor lentitud.

A la hora de elegir un tratamiento para este tipo de piel hemos de tener en cuenta que se requiere una higiene escrupulosa pero que permita la hidratación ya que el tener un tipo de piel grasa no significa que ésta se encuentre hidratada.

Se recomienda el uso de exfoliantes y mascarillas purificantes para controlar el exceso de grasa. Para hidratar siempre se utilizarán productos oil free o libres de aceites preferiblemente en gel con filtro solar.

Tipo de piel mixta.

Este tipo de piel se caracteriza por la existencia de áreas de piel grasa (zona T o Zona I)y zonas de piel normal o seca.

Su tratamiento por tanto, será una mezcla de tratamientos de ambos tipos de piel aplicando jabones de limpieza profunda y astringentes en toda la piel y mascarillas y exfoliantes en las zonas grasas.