¿Qué es la impotencia psicológica?

La impotencia es un factor que afecta a muchos hombres de todas las edades. Además, hay muchas posibles razones por las cuales esto puede suceder. Por eso encontramos, la impotencia psicológica, es decir la que es causada por nuestra mente.

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¿En qué consiste?

La impotencia psicológica se enmarca dentro de la denominada disfunción eréctil, es decir, la incapacidad de lograr y mantener una erección el tiempo suficiente como para conseguir que una relación sexual sea satisfactoria. Entre el 10-20% de los casos que sufren de disfunción eréctil están motivados por causas psicológicas entre las que se encuentran la ansiedad, la depresión, la anticipación o el miedo a fallar, la baja autoestima o los problemas de pareja.

Se considera que un individuo sufre de impotencia psicológica cuando la disfunción eréctil sólo la sufre en ocasiones. Si es capaz de obtener una erección durante la masturbación pero no es capaz de tenerla con su pareja sexual, entonces es bastante probable que la causa subyacente de la disfunción sea principalmente psicológica.

Entender cómo afecta la impotencia psicológica a los hombres, a sus parejas y a su vida es el mejor modo de poner punto y final a un problema que muchos hombres sufren en silencio.

¿Cómo puede afectar?

La impotencia psicológica tiene repercusiones importantes en el individuo que la padece, no sólo a nivel físico, sino también emocional. En muchos casos el afectado tiende a pensar que no es realmente un hombre y este pensamiento le provoca un sentimiento de vergüenza difícil de soportar. Como resultado, la impotencia psicológica acaba afectando no sólo a su vida de pareja sino también a su vida social, donde se siente en condiciones de inferioridad.

En general, los hombres suelen ser introvertidos y tienden a guardar sus sentimientos sin explicar abiertamente cómo se sienten. De este modo, aquellos que sufren impotencia tienden a retirarse tanto emocional como físicamente de sus parejas, temiendo que cualquier acercamiento pueda traer consigo un encuentro sexual donde no puedan estar a la altura.

El fracaso y juzgarse severamente como individuos, es parte del ciclo emocional al que se enfrentan los afectados por la impotencia psicológica, generando una caída de su autoestima y de su auto confianza.

¿Cuáles son las causas?

Existen diversas causas por las cuales se puede dar la impotencia psicológica. El estrés, la ansiedad, la depresión, o los problemas de pareja suelen ser las más frecuentes.

  • Estrés: El estrés puede estar motivado por un exceso de trabajo, problemas de dinero o incluso problemas de pareja. Al igual que ocurre con la ansiedad, durante estos periodos de desequilibrios emocionales se estimula la liberación de una sustancia química denominada catecolamina que provoca la inhibición de la erección. Para saber más información sobre esto, haga click aquí.
  • Ansiedad: Una vez que se ha experimentado un primer fracaso durante el acto sexual, se puede tener un exceso de preocupación o miedo a que esto vuelva a suceder, dando lugar a la ansiedad y, por ende, a la impotencia psicológica.
  • Depresión: Es tanto causa como consecuencia de la disfunción eréctil. La depresión puede causar impotencia psicológica incluso cuando el individuo está completamente a gusto en situaciones sexuales.
  • Problemas de pareja: El hombre se retira emocionalmente y físicamente a causa del miedo al fracaso. En muchos casos la comunicación con la pareja soluciona los problemas derivados de una impotencia provocada por causas psicológicas.

¿Existen remedios?

Los tratamientos para la disfunción eréctil, y para la impotencia psicológica en particular, han mejorado de modo exponencial en los últimos años. En la mayoría de los casos, los afectados son capaces de regresar a unas actividades sexuales completamente satisfactorias. Para ello, los tratamientos para la impotencia psicológica se basan en la eliminación de las causas que puedan provocarla ya sea a través de suplementos naturales de acción periférica, o a través de la terapia psicológica. En la mayoría de lo casos, los tratamientos psicológicos incluyen una terapia de tipo cognitivo-conductual (TCC), además de una terapia sexual.

Además, muchas de las investigaciones basadas en el estudio de la impotencia psicológica han demostrado que un tratamiento basado en la relación médico-paciente, además de la participación de su pareja, es el mejor paso para la recuperación del individuo y para la prevención de futuras recaídas.