Herpes Zóster

El herpes zóster es una infección viral que aparece en el cuerpo en forma de ampollas, normalmente en un lado del cuerpo. La infección viral inicial, que también es conocida como herpes zóster, es lo que provoca la varicela en los niños.

El herpes zóster es una infección viral que aparece en el cuerpo en forma de ampollas, normalmente en un lado del cuerpo. La infección viral inicial, que también es conocida como herpes zóster, es lo que provoca la varicela en los niños. A menudo, esta enfermedad vuelve más tarde en la vida como herpes zóster con unos síntomas muy diferentes que resultan muy dolorosos pero pueden ser controlados con un tratamiento para el herpes zóster efectivo.

Los síntomas del herpes zóster ocurren en etapas. Al principio puede sufrir algún dolor de cabeza o tener sensibilidad a la luz. También puede sentirse como si tuviera la gripe pero no tiene fiebre. Más tarde sentirá picor, cosquilleo o dolor en la zona. Ahí es donde el sarpullido se presentará unos días después. El sarpullido se transforma en grupos de ampollas. Las ampollas se llenan de líquido y luego forman costras. Las ampollas tardarán de 2 a 4 semanas en curar y pueden dejar cicatriz.

Los primeros síntomas de un brote de herpes zóster son dolor de cabeza, malestar y fiebre por lo que es posible que se diagnostique mal ya que los síntomas son dolencias comunes.  La tasa de incidencia en el mundo es bastante baja con un 1.2- 3.4 casos por cada 1000 personas sanas pero se eleva dramáticamente a 3.9 - 11.8 casos en los mayores de 65 años.

Si cree que puede estar sufriendo esta afección, los siguientes consejos para tratar el herpes zóster le ayudarán:

  • No rasque la piel donde tiene el sarpullido.
  • Después del diagnóstico y el tratamiento apropiado, aplique compresas empapadas con agua fría para humedecer las ampollas, durante 20 minutos varias veces al día para suavizar y ayudar a secar las ampollas.
  • Mantenga la zona limpia utilizando un jabón suave y agua. Aplicar vaselina puede ayudar a sanar la herida.

El herpes zóster es una infección viral cutánea de las raíces nerviosas que está causada por el mismo virus que provoca la varicela. Principalmente afecta a aquellas personas con un sistema inmune débil y los síntomas incluyen dolor corporal, sensibilidad a la luz, dolor de cabeza y sarpullidos.